Depuración del Organismo - Nestor Palmetti

La eficiencia nutricional está  relacionada con la fluida eliminación de los residuos generados en el proceso metabólico.

El exceso y la baja calidad de los alimentos que ingerimos, van creando en el organismo una situación de toxemia que termina por colapsar muchas funciones vitales.

El organismo está preparado para hacer frente a alimentos inadecuados, para ello los órganos de excreción: piel, pulmones, hígado, riñones e intestinos, deben funcionar correctamente.

Practicando la nutrición eficiente, mejoraremos este aspecto. Para colaborar en este proceso, disponemos de técnicas antiguas, confiables y sencillas de practicar. Como ser  el uso del agua, el ayuno y las hierbas.




El agua
es el ingrediente fundamental del organismo ya que 2/3  del cuerpo están formados por agua.

La mayor parte está dentro de las células y por su intermedio se realizan los procesos metabólicos y el transporte de nutrientes y desechos.

Sin agua no hay vida. El organismo elimina alrededor 2 litros por día y los repone a través de: las reacciones químicas internas, el alimento y lo que bebemos. .

En estado de equilibrio natural, la sed es el mecanismo más perfecto para conocer nuestras necesidades de agua, pero hoy en día se ve alterado por muchos factores artificiales (elevadoconsumo de sal, masticación insuficiente, proliferación de bebidas, degradación senil, etc.).

Si bien el agua favorece los procesos depurativos del organismo, tampoco es bueno excederse en su consumo.


El cuerpo excreta los sobrantes a través de los riñones. Dicho exceso sobrecarga la función renal y provoca pérdidas de minerales.


Uso del ayuno


La práctica del ayuno era habitual en las culturas ancestrales y es algo que nos puede ayudar muchísimo en la tarea de recuperar el equilibrio perdido y eliminar obstrucciones de vieja data.

Una forma de abordar esta práctica sería comenzar por elegir un día de la semana, en el cual desarrollemos poca actividad, por ejemplo el sábado.


Ese día deberíamos limitarnos a ingerir solamente frutas, toda la cantidad que queramos, preferiblemente de un solo tipo y aquella que sea de estación (ideal es la uva). Cada vez que sintamos apetito, lo saciamos con frutas.


Podemos adicionar infusiones de hierbas depurativas.
Tendremos los síntomas de un profundo proceso de purificación: lengua pastosa, olor a alquitrán en la boca, fuerte olor corporal, micciones frecuentes, abundantes evacuaciones, eventuales mareos y dolores de cabeza.


Ello indica que el cuerpo está removiendo sustancias acumuladas en el tiempo y es lo mejor que nos puede suceder. Luego nos sentiremos aliviados y con mayor energía.

Una recomendación útil: cuidar que las comidas anterior y posterior al ayuno sean livianas y poco elaboradas, sin cereales refinados, lácteos, ni productos cárnicos y con predominio de verduras cocidas. Luego de este primer ayuno frutal, podemos repetirlo rutinariamente un día a la semana.

Uso de hierbas

Reponer agua en el organismo es algo que bien podemos hacer en forma de infusiones.
Descartadas las excitantes, podemos hacer uso de tres hierbas extremadamente  aconsejables para todos: diente de león, ortiga y bardana.

 Nos aportan gran cantidad de propiedades y por ser neutras en sabor, podemos usarlas como agua base o junto a otras más sabrosas.

 Además de usarlas en infusiones, podemos consumirlas como verduras (hojas de diente de león y ortiga y raíces de bardana y diente de león).

El diente de león incrementa la secreción de las glándulas digestivas, mejorando la digestión.
Aumenta la producción de bilis y facilita el vaciamiento de la vesícula biliar, descongestionando el hígado y estimulando su desintoxicación.

Es eficaz diurético (aporta potasio) y depurativo; favorece la eliminación de sustancias ácidas de desecho (ideal para gotosos y artríticos).

Su efecto laxante unido al depurativo, lo hacen indicado en eccemas, erupciones, furúnculos, celulitis.

Se usa en infusión de planta completa.

La ortiga es depurativa, diurética y alcalinizante, indicada en reumatismo, artritis, gota, cálculos y arenillas renales.

Es antianémica, reconstituyente y tonificante por su contenido en hierro y clorofila.

Contrae los vasos sanguíneos y detiene hemorragias. Es digestiva, pues estimula el páncreas y la vesícula biliar.

Es astringente, calmando diarreas y colitis. Hace descender el nivel de azúcar en sangre y la presión sanguínea. Benéfica en inflamación de próstata.

Aumenta la secreción de leche durante la lactancia. Alivia los síntomas premenstruales.Es protectora de la piel y detiene la caída de cabello. Se usa en infusión de sus hojas.

Otra hierba aconsejable es la bardana . Es un poderoso purificante de la sangre y la linfa.




Fuente
www.nutriciondepurativa.com.ar